El Reglamento (UE) n.º 528/2012, sobre biocidas (BPR), regula la comercialización y el uso de los biocidas que se utilizan para proteger a las personas, los animales, los materiales o los artículos contra organismos nocivos, como plagas o bacterias, gracias a la acción de las sustancias activas que contienen.
Su finalidad es mejorar el funcionamiento del mercado interior armonizando las normas sobre la comercialización y el uso de los biocidas, garantizando al mismo tiempo un elevado nivel de protección de la salud humana y animal y del medio ambiente.
Todos los biocidas requieren una autorización para poder comercializarse, y las sustancias activas que contienen deben estar aprobadas previamente.
